Defense Technology International (DIC/2008), Hill Sweetman | Los buques con misiones múltiples requieren la determinación de su diseño.
Los gerentes y diseñadores que asistieron a la Exposición Euronaval que tuvo lugar en el mes de octubre señalaron que en el futuro se vislumbran buques de guerra más versátiles y más fáciles de afrontar desde el punto de vista económico.
Actualmente hay dos tendencias vinculadas a los buques de guerra de superficie. Una es el uso de los diseños modulares para los buques de guerra más pequeños, reduciendo así los costos de diseño y permitiendo que los usuarios diseñen los buques de acuerdo a sus necesidades.
Se trata de buques de combate cuya construcción y operación es suficientemente económica, de modo que no representan un riesgo teniendo en cuenta las amenazas de piratas y traficantes. La otra tendencia es un creciente entusiasmo por los buques diques de desembarco (LPD = Landing Platform Dock) más grandes y cuya construcción resulta más económica.
Desde el tsunami que azotó el Océano Indico, los LPD han surgido como un instrumento de ayuda humanitaria, ya que sus helicópteros, botes y sus capacidades de comando y control, representan un elemento invalorable para la asistencia en caso de desastres, la vigilancia en pequeñas escalas o la evacuación de civiles. Canadá, Malasia y Sudáfrica se encuentran entre los países interesados en incorporar nuevos LPD.
Es indudable que a mediados de la década del 90, y según lo informado por un funcionario de Thyssen Krupp Marine Systems (TKMS), las armadas estaban equipadas con un tipo de buque totalmente equivocado.
Se trataba de buques escoltas transatlánticos para combatir durante la II Guerra Mundial o de lanchas rápidas de ataque. Luego pasaron a las lanchas patrulleras pero, ¿si uno no cuenta con un buque de gran resistencia, de que dispone? Según el ejecutivo de TKMS, el buque de guerra moderno debe estar en condiciones de realizar todo tipo de operaciones, desde los ataques terrestres precisos y apoyo de operaciones especiales, hasta misiones humanitarias y evacuaciones de emergencias. Eso no implica un buque de 6.000 toneladas, pero requiere la capacidad para transportar entre 150 y 200 tripulantes extras y cuatro botes rígidos inflables (RIB = Rigid Inflatable Boats) de 10 metros, agregó el ejecutivo de TKMS.
Asimismo, hay varios cambios tecnológicos que son importantes. Uno es el surgimiento de los prácticos vehículos no tripulados, ya sea por aire (UAV = Unmanned Air Vehicle), superficie (USV = Unmanned Surface Vehicle) y submarinos (UUV = Unmanned Undersea Vehicle). Tanto el Norhrop Grumman Fire Scout como el mucho más pequeño Schiebel CamCopter UAV, demostraron su capacidad de recuperación autónoma en navegación. Incluso un buque pequeño puede transportar múltiples UAV y un pequeño UAV puede igualar o superar la autonomía de un helicóptero tripulado, incluyendo radares y sensores electro-ópticos, posibilitando así una vigilancia de 24 horas. De esta manera, no es necesario asignar un tercio del buque para la cubierta de vuelo.
Los UUV y USV también amplían el área de influencia de los buques para la protección de las fuerzas, patrullajes litorales u operaciones de cazado de minas, pero requieren nuevas disposiciones para lanzamiento y recuperación. Es inconcebible una fragata sin un dique en popa, señaló el ejecutivo de TKMS.
La empresa Thyssen Krupp también identificó un avance importante en la propulsión. El diámetro de los chorros de agua es más pequeño que el de las hélices y sus crujías y, por lo tanto, se los puede ubicar más arriba en la popa, evitando así la necesidad de un eje en ángulo. De esta manera, el diseñador tiene más libertad para instalar los motores de propulsión. Combinado con el casco en forma de delta de TKSM, más ancho hacia atrás que las formas convencionales, el espacio interior es más flexible.
La filosofía de TKMS con respecto a la flexibilidad difiere de la forma en que la Armada Norteamericana ha fijado su programa para el Buque de Combate Litoral (LCS = Littoral Combat Ship). ThyssenKrupp considera que la capacidad de actualizar las armas y sistemas y de cargar los módulos para misiones en contenedores, representa una manera de actualizar y mejorar las capacidades de los buques durante toda su vida útil; la empresa considera que las armadas pequeñas no trasladarán las misiones de un buque a otro. ¿Quién puede afrontar los gastos que implica disponer de todos los equipos que uno desea? preguntó el ejecutivo.
El siguiente elemento de la nueva tecnología es el sigilo. Las lecciones impartidas por la corbeta furtiva Visby, construida por Kockums, subsidiaria de TKMS, se están transfiriendo a los nuevos diseños, incluyendo el uso de los materiales absorbentes del radar en la superestructura y las superficies selectivas de frecuencias (FSS = Frequency Selective Surfaces) para las cúpulas y antenas. Tácticamente, el efecto es reducir a la mitad o más el alcance no cubierto al cual el buque puede ser observado por otra embarcación.
El resultado es el diseño del Meko CSL (Combat Ship for the Littorals = Buque de Combate para la región litoral). Con un tamaño, propulsión y velocidad similares a los del LCS, incorpora algunas diferencias notables. Tiene capacidad para un máximo de 21 módulos para misiones con el tamaño de contenedores ISO, ubicados desde proa a popa; incluso los cañones y sistemas misilísticos se basan en unidades modulares.

El Meko CSL de ThyssenKrupp es un buque con un buen desempeño y fuertemente armado. Pesa un poco más de 3.000 toneladas y se impulsa mediante chorros de agua.
Con respecto al sigilo, su enfoque es similar al del tipo Visby, con los conductos de escape de las turbinas a gas refrigerados, colocados en popa y totalmente cerrados, además de las correspondientes antenas.
Al igual que el Visby, su aspecto simple es totalmente opuesto al del LCS, con profusión de antenas. El MHD 200 (Multipurpose Helicopter Dockship = Buque dique multipropósito para helicópteros) es un nuevo diseño de TKMS, cuyo objetivo es incrementar la demanda de los buques LPD. Se trata de un buque de 20.000 toneladas, con motor dieseleléctrico, una cubierta de gran longitud, hangar cubierto y una cubierta dique en popa. Su costo no debería superar los US$ 189 millones y requiere que la tecnología de los buques contenedores se ajuste al pensamiento de los buques para asistencia humanitaria, sostuvieron en TKMS. Para dicha asistencia se requiere capacidad para un hospital con 120 camas y un quirófano completo.
Una característica atípica es una cubierta escalonada en popa que se puede cargar con suministros colocados en contenedores o utilizar como una plataforma extra de desembarco, con acceso directo al hangar.
Por su parte, y según lo informado por Massimo Guidarini, gerente de sistemas de combate de los buques de superficie, Fincantieri también está trabajando en una familia de buques flexibles. La futura tendencia del mercado se refiere a los buques patrulleros para mar adentro y los LPD.
Diseñamos un casco básico al que hemos denominado Mosaic y al cual le agregamos diferentes superestructuras según las solicitudes de los clientes. Esto permite reducir los costos, ya que el buque básico ya está diseñado. Una de estas superestructuras o convertiría en un LPD. En estos momentos estamos en tratativas con la Armada Italiana para definir un proyecto de un LPD de 15.000 toneladas, con lugar para cinco helicópteros y sistema roll-on/roll-off, con acceso por proa y popa.
Francisco Baron, director comercial de Navantia señaló que hay una gran demanda de buques para asistencia humanitaria y misiones múltiples. Asimismo, en el Golfo Pérsico las armadas pequeñas requieren buques patrulleros en forma constante. Tenemos una cartera de buques patrulleros, medianos, para mar adentro, y corbetas de 1.200/3.000 toneladas, para las cuales tenemos diseños básicos.
No podemos ir más allá de dichos diseños si no tenemos un cliente. Una tendencia constante de Navantia es la cooperación con la industria local del cliente. Si bien las nuevas LPD clase Canberra australianas de 30.700 toneladas se construirán principalmente en España, la empresa australiana Tenix, socia en el proyecto, será responsable del 15/20% de las tareas. No obstante, los tres destructores clase Hobart australianos serán totalmente construidos en el país.







