Madrid – Navantia entrega el jueves, 7 de abril, a la Armada de la República Bolivariana de Venezuela el patrullero de vigilancia oceánica (POVZEE) PC-21 Guaiquerí que se construye en las instalaciones de Puerto Real, Cádiz.
El PC-21 Guaiquerí, inicialmente denominado Gauicaipuro y después Caribe, es el primero de los cuatro POVZEE contratados por el país andino. La ceremonia de entrega, según Andalucía Información, tendrá lugar a las 16,30 horas y contará con la presencia del consejero delegado de Navantia, Luis Cacho junto a responsables de la Misión Naval Venezolana en España.
Los Patrulleros de Vigilancia Oceánica en prueba tienen 98,90 metros de eslora y capacidad para desplazar 2.200 toneladas y para alcanzar una velocidad máxima de 25 nudos.
El Yavire (GC-22) y el Naiguatá (GC-23), son el segundo y el tercero de los cuatro patrulleros contratados del tipo Vigilancia Litoral, que desplazan más de 1.500 toneladas y tienen una cubierta de vuelo para un helicóptero. El cuarto patrullero, G-24 Tamanaco, está previsto que termine su construcción en los astilleros venezolanos de Dianca.
Podrán desempeñar diferentes misiones como vigilancia y protección de la zona económica exclusiva, protección del tráfico marítimo, defensa de intereses estratégicos, operaciones de búsqueda y salvamento, auxilio a otras unidades y humanitarias, control de contaminación marina, persecución del contrabando, tráfico de drogas e inmigración ilegal, vigilancia y obtención de información de inteligencia operativa o medioambiental, defensa de superficie, y guerra electrónica pasiva.
El contrato de los cuatro patrulleros y de los cuatro buques de vigilancia del litoral, cuya construcción supondrá en total cinco millones de horas de trabajo (1.456.900 para Navantia y 3.580.700 para la industria auxiliar), fue firmado el 28 de noviembre de 2005. Las entregas de los ocho buques de Venezuela concluirán antes de finalizar 2011 y han supuesto una facturación de 1.200 millones de euros y cinco millones de horas de trabajo.
Fuente: Infodefensa.com

Firmado en diciembre del 2008, el acuerdo franco-brasileño para ensamblar submarinos Scorpene/Marlin en Brasil y algunas partes de lo que sería el nuevo sumergible nuclear de la Marina de Brasil, tuvo por fin sanción en la Cámara Alta el convenio regulador el pasado 5 de abril. El texto establece la compra por parte del Brasil de 4 naves convencionales y la construcción de otra célula sumergible convencional en materia de armamento, aunque destinada a albergar una unidad de propulsión nuclear.
La mayor parte de la Flotilla del Matto Grosso, subordinada al Comando del 6o Distrito Naval de la Marina brasileña, helicópteros Bell 206B “Jet Ranger” del 4o. Escuadrón de Empleo General de la Aviación Naval, del Grupamento de Fuzileiros Navais -especialista en operaciones ribereñas-, todos ellos basados en Ladário, en el Gran Corumbá, limítrofe con la boliviana Puerto Suarez (Matto Grosso do Sul), conjuntamente a la, también con sede en Corumbá, 18a. Brigada de Frontera del Ejército de Brasil, se abocó en el mes de marzo a la realización de los importantes ejercicios fluviales denominados “Cáceres 2011″.
La Armada de Chile ha recibido el primer C295 en versión de guerra antisubmarina (ASW, por sus iniciales en inglés) fabricado por Airbus Military. La entrega de este avión se produce después de que esta versión haya obtenido la pertinente homologación por parte del INTA (Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial), la autoridad española responsable de la certificación y aeronavegabilidad militar. Basado en la versión de patrulla marítima MPA de esta plataforma, el C295 ASW es el primer nuevo avión desarrollado y certificado en Europa con capacidades de control del tráfico submarino que entra en servicio desde que lo hiciera el Bréguet Atlantic en la década de 1960.
